El Cerebro reconoce la diferencia entre Pensar y Aprender

cutmypicCualquiera que haya aprendido música probablemente recuerda alcanzar un punto cuando tocaban sin pensar en las notas.

Resulta que un poco de desconexión es muy beneficioso en el aprendizaje de tareas motoras según un estudio publicado en la revista Nature Neuroscience.

Los hallazgos podrían ofrecer una mayor comprensión sobre por qué los niños aprenden algunas tareas mas rápido que los adultos y podrían también apuntar hacia maneras de ayudar a los adultos a aprender mas rápido y a hacer las aulas mas propicias para el aprendizaje, según los autores.

Investigadores del cerebro de la UC Santa Barbara repetidamente escanearon los cerebros de voluntarios mientras pasaron varias semanas practicando y aprendiendo seis secuencias de 10 notas. Luego evaluaron la evolución de cómo ciertos módulos parecieron funcionar juntos y como algunos se desconectaron entre ellos.

Como se esperaba, los módulos de motor y visuales hablaron bastante entre ellos, al tiempo que la lectura lenta eventualmente aumentó su velocidad. Los sujetos también reclutaron otras regiones del cerebro para solucionar el problema. Eso fue cierto tanto para los que aprenden rápido como lento de acuerdo a los estudios. 

Pero lo que pareció separar a los rápidos aprendices de los lentos, fue cuán pronto éstos soltaron esas otras partes del cerebro, particularmente áreas que tienen que ver con estrategias y solución de problemas.

“Cualquier atleta te dirá esto: Si eres competente en algo y empiezas a pensar acerca de ello, especialmente a un nivel detallado, estas muerto en el agua,” dijo el neurociéntifico de sistemas Scott Graffon de la UC Santa Barbara, quien ha estudiado sobre el aprendizaje motor por dos décadas. “Los golfistas hablan sobre ello todo el tiempo. Esta bien en la practica, pero no para condiciones de desempeño”. 

cutmypi2cEsta vez Gratton colaboró con la física -y ahora compañera de MacArthur – quien se especializa en la teoría de sistemas complejos. Danielle Bassett, ahora en el departamento de Bioingeníeria de la Universidad de Pensilvania, rompió la imágenes del cerebro en 112 nodos y las reorganizó en complicadas matrices para revelar el equivalente de redes sociales. Luego analizó como éstas evolucionaron con el tiempo y como ello predijo las diferencias en aprender. 

Esa reorganización reveló un mapa mas dinámico del cerebro, caracterizado por reclutamiento, integración y cambio de fidelidad con el tiempo.

“Si las personas están aprendiendo y cambiando su comportamiento, entonces debe haber algo que esta cambiando sus cerebros”, dijo Bassett. “El cerebro no puede ser constante. Tiene que estar cambiando en alguna manera”.

Los módulos de motor y visuales que ellos encontraron, estaban bien integrados mas allá de los sujetos y por gran parte de las tempranas sesiones de práctica. Pero pronto se volvieron más autónomos. “En realidad eso tiene mucho sentido”, dijo Bassett. “La tarea requiere la integración motor y visual al comienzo, porque ves un conjunto de notas musicales y luego tienes que tocarlas con tus dedos…. Pero entonces, cuando la gente aprende las secuencias una y otra vez, parecen no necesitar mas de esa unión”. 

Aun así, ese cambio en integración no explicó las diferencias en aprender entre los voluntarios. “Es visto consistentemente a través de todos”, dijo Bassett. “Pero ésta desconexión del resto del cerebro es muy fuerte en buenos aprendices y muy débil en quienes no lo son. Eso parece ser realmente importante”.

La desconexión que parecía estar marcando la diferencia en el aprendizaje provino principalmente desde la corteza frontal y cingulada anterior. Éstas son asociadas con el control cognitiva – tal como la identificación de estrategias.

“Éstas son importantes probablemente en etapas tempranas de aprendizaje, pero realmente las necesitas desconectadas si quieres completar el aprendizaje”, dijo Bassett.

El resultado podría ofrecer una explicación del por qué los niños consistentemente aprenden ciertas tareas mas rápido – música entre ellas. El estudio ha mostrado que areas del cerebro involucradas en la función ejecutiva no están completamente desarrolladas e integradas en los niños.

A Bassett le gustaría extender la investigación a sujetos mas jóvenes – los voluntarios de la UC Santa Barbara eran universitarios – y a otros tipos de aprendizaje que son mas complejos. También entre adultos sería posible forzar a que esas areas se suelten, a través de herramientas tales como estimulación magnética, según Bassett.

Eventualmente, las técnicas de estudio podrían ayudar a determinar qué tipo de ambiente en el aula motiva a los niños a aprender mas rápido, agrega ella. Aún mas importante, el modelo matemático utilizado podría transformar la manera en que los neurocientíficos mapean el cerebro. “Lo que la teoría de sistemas complejos hace es permitirte mirar todo el conjunto de datos, el sistema completo – todas sus partes y todas sus conexiones – al mismo tiempo, y buscar una característica sobresaliente”, concluyó Basset. 

Fuente de Información: DuluthNewsTribune

Traducción: TuDespertar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s